
Este fin de semana, Vigo volvió a viajar a 1809 para conmemorar una de las grandes hazañas que ha marcado su historia, la Reconquista. Entre calles engalanadas, vecinos ataviados de época y el bullicio característico del Casco Vello, decenas de milicianos recrearon, una vez más, la expulsión de las tropas napoleónicas de la ciudad.
Entre los actos que se llevaron a cabo en esta edición, la presidenta del Celta, Marián Mouriño, ha sido distinguida como miliciana de honor. El nombramiento, que tuvo lugar esta tarde en el escenario de la Porta do Sol en un acto organizado por la Asociación de Vecinos Casco Vello, Marián Mouriño pronunció su juramento ante las centenares de personas que abarrotaron las calles durante todo este fin de semana.
Con este nombramiento, la presidenta celeste se comprometió a proteger y no desamparar a la ciudad, así como a preservar y difundir la historia de la Reconquista y la memoria de quienes la protagonizaron. En un guiño a la actualidad deportiva del club, también se comprometió a hacer todo lo posible para “derribar esa puerta” que acerque la Europa League a Vigo.
Un sueño común que se ha colado en un juramento que se queda sellado ante miles de personas y que refuerza el vínculo del Celta, no solo con la historia de su ciudad, sino con su gente y con una identidad que nos define. Porque seguir manteniendo viva nuestra historia, 217 años después, es también una forma de seguir construyendo lo que somos.