
El Celta Juvenil puso fin a su recorrido en la Copa del Rey tras caer en semifinales ante el Real Betis Balompié por 3-2 en el Anxo Carro. El equipo dirigido por Alberto Suárez se quedó a un paso de la final en un partido competido, en el que los celestes mostraron carácter y ambición hasta el último momento.
Más allá del resultado, el camino en esta edición de la Copa deja una gran sensación dentro del club. Alcanzar las semifinales confirma el talento de una generación que ha sabido competir al máximo nivel y que ha firmado una participación muy destacada en el torneo.
El club quiere trasladar un mensaje de orgullo hacia los jugadores y el cuerpo técnico por todo lo conseguido, así como un agradecimiento al celtismo por el apoyo constante durante toda la competición. El Juvenil se despide a las puertas de la final, pero lo hace con la satisfacción de un trabajo bien hecho que refuerza el presente y el futuro de la cantera celeste.