
El Celta Fortuna cayó en Barreiro en el primer partido en casa de 2026 ante el Barakaldo CF (1-2) en un encuentro en el que los de Fredi Álvarez merecieron más. Los celestes firmaron un buen partido, con iniciativa, juego valiente y carácter, pero dos errores puntuales condenaron a un equipo que nunca bajó los brazos y que peleó hasta el último minuto por, al menos, rescatar un punto.
El filial celeste arrancó con fuerza y avisó pronto. Antañón y Álvaro Marín se asociaron en los primeros minutos para generar la primera ocasión clara, pero el gol no llegó. Un buena cosecha inicial de la que acabó recogiendo los frutos el Barakaldo, certero en el minuto 8 a través de Víctor San Bartolomé, ex del Celta Fortuna, quien abrió el marcador. Lejos de acusar el golpe, los locales siguieron apretando, con Antañón muy activo y varias llegadas peligrosas, pero entre la falta de acierto y la acumulación defensiva visitante no lograron empatar. Y aún peor, un córner permitió al Barakaldo ampliar la ventaja con el 0-2 antes del descanso, cerrando una primera parte en la que destacó Coke, clave para evitar un marcador más amplio.
Tras el paso por vestuarios, el Barakaldo bajó el ritmo y el Celta Fortuna tomó definitivamente el control. El premio al esfuerzo llegó en el minuto 72, cuando Antañón culminó una buena acción colectiva tras asistencia de Álvaro Marín. El gol, inicialmente anulado por fuera de juego, fue validado tras la revisión del VAR y encendió aún más a la grada. A partir de ahí, los celestes se volcaron en busca del empate, encerraron a su rival y generaron varias ocasiones claras, obligando al portero visitante a intervenir con acierto en los minutos finales.
El partido se cerró con un 1-2 que no refleja del todo lo visto sobre el césped, en un duelo competido y exigente que volvió a demostrar el carácter y el nivel de los chicos del Fortuna, que siguen ocupando la segunda posición de la tabla. Ahora el equipo de Fredi Álvarez marca en rojo el 17 de enero, inicio de la segunda vuelta, cuando visitará al Talavera con el objetivo de volver a sumar de tres.