
Borja Iglesias se ha proclamado campeón del mundo con la selección española tras conquistar el Mundial 2026 en la gran final disputada ante Argentina en el Estadio Nueva York–Nueva Jersey. Un título que permite a España lucir su segunda estrella, dieciséis años después del histórico triunfo en Sudáfrica 2010.
De esta manera, el delantero celeste se convierte en el primer jugador del Celta en alcanzar la cima del fútbol mundial y en el primer futbolista gallego en proclamarse campeón del mundo. Un hito histórico que llena de orgullo a toda la familia celeste y que lleva el nombre del Celta y de Galicia a lo más alto del deporte.
Una alegría compartida por un jugador que representa mucho más que fútbol. El Panda encarna unos valores con los que se identifica todo el celtismo por su cercanía, humildad, compromiso y afouteza. Es uno de los nuestros. Un futbolista que nunca ha dejado de ser él mismo y que ha demostrado que el éxito también se alcanza siendo fiel a quién eres.
El nombre de Borja Iglesias ya pertenece para siempre a la historia del fútbol español y mundial. Pero también, y sobre todo, a la historia del Celta.
Parabéns, Borja. Parabéns, campión do mundo!